Cancelar

jueves, 25 de mayo de 2017

Optimismo: clave del éxito

Optimismo-clave-del-éxito

¿No se logró cerrar una venta muy importante? ¿La línea de producción tuvo una falla masiva? ¿Algunos empleados valiosos decidieron aceptar un empleo en otra compañía? ¿Los empleados llegan a trabajar con caras tristes todos los lunes? No es raro que este tipo de cosas ocurran en cualquier tipo de negocio, pero éstas no deben condicionar el éxito de una organización. 

Crear un ambiente de trabajo sano y positivo al interior de una compañía o pequeño negocio es clave para que los empleados asuman una actitud optimista que les ayude a hacer frente a los problemas y fracasos que puedan aparecer a lo largo de una jornada laboral, pero también que los aliente a trabajar mejor y a innovar más. 

La construcción de un ambiente así puede empezar gracias a una persona que acude a trabajar todos los días con una actitud positiva. Esto es cierto porque el optimismo se contagia. El director de la empresa, además, puede fomentar que esta actitud se extienda por todo el lugar de trabajo si logra, como buen líder, comunicar que los empleados son valiosos y que no sólo trabajan para alcanzar metas numéricas, sino cosas más altas. 

Sí, las metas numéricas en ventas, producción y acercamiento a clientes son importantes, y crear un ambiente de optimismo en un lugar de trabajo no está peleado con ellas, al contrario. Cuando los empleados están contentos con su empleador, tienen más energía, hay un mayor compromiso con la empresa y hacen frente a los fracasos de manera positiva. 

No se puede esperar, sin embargo, que las cosas funcionen de manera perfecta en una organización que ha creado un ambiente optimista. En ocasiones, algunos empleados presentarán quejas sobre aquello que no marcha bien. Esto es bueno si se sabe manejar. En lugar de dejar a los empleados ser arrastrados por quejas sobre lo que va mal, la innovación puede ser alentada si se les pide que propongan cómo solucionar esos problemas. 

Sin embargo, el optimismo no se agota en la empresa. Los directivos también pueden interesarse en la vida personal de los empleados. No se trata de preguntarles qué hicieron el fin de semana o si les gusta el helado de chocolate, sino de animarlos a tener una vida balanceada. Cuando un empleado se siente estresado por su carga laboral o por el trato que recibe de sus jefes o compañeros, no puede haber una actitud de optimismo. 

Además de esto, para crear un ambiente positivo en la oficina es útil permitir que los empleados tomen pausas de café de manera más frecuente, que hagan distintas actividades juntos, que celebren cumpleaños y otras fiestas. A la larga, la productividad aumentará, la empresa prosperará y la innovación empujará a toda la organización hacia adelante. 

Refuerza tu equipo para dirigirlos en la dirección correcta con la ayuda de Cursos de Ventas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario