Cancelar

jueves, 25 de mayo de 2017

¿El cliente se fue con la competencia?

El-cliente-se-fue-con-la-competencia


Tu equipo y tú trabajaron duro para conseguir un nuevo cliente, pero el prospecto se fue con alguien más. ¿Ahora qué? Si no sabes qué sigue, a continuación hay cinco acciones que puedes implementar con tu equipo.

1. Evalúa la situación

Lo primero a preguntar es: ¿debíamos estar en la presentación? Si la respuesta es sí, entonces ¿presentamos en el momento adecuado? Los prospectos entusiastas son la droga más poderosa del mercado. Un potencial cliente que muestra mucho entusiasmo puede convencer a las personas de ventas a  presentar antes de tiempo, sin haber evaluado adecuadamente su enfoque. En estas situaciones, es imperativo identificar tu proceso y atenerte a él. No permitas que la envergadura del prospecto o su calendario afecten tu proceso. Si no tienes un proceso formal justo ahora, haz una lluvia de ideas con tu equipo para desarrollar una lista de preguntas que debes ser capaz de responder antes de cada presentación. Esto evitará que te acerques a nuevos clientes antes de tiempo.

2. Destaca y celebra lo que salió bien

Aunque en resultado final no fue lo que esperaban, hay que mantener las cosas en perspectiva. Muchas cosas buenas pasaron en el camino hacia el rechazo. Tal vez uno de los vendedores junior consiguió su promoción. Quizá un miembro del equipo se percató de un error antes de que llegara al cliente. ¿Viste a tu equipo trabajar como unidad? Asegúrate de tomar el tiempo para comunicar a los demás el buen trabajo que hicieron, aun cuando el resultado final no haya reflejado sus esfuerzos. Las ventas y la adquisición de clientes se tratan de mucho más que cifras sobre los prospectos que lograron convertir. Enseñar esto seguramente va a mejorar el desempeño a futuro. Si señalas las cosas positivas de una situación, las personas serán más proclives a repetirlas.

3. Aprende de tus errores

Quizá aquí es donde el líder puede tener un mayor impacto. No hay mejor maestro que la experiencia, y la mejor manera de mejorar después de un fracaso es enfrentar el problema de frente. Este es un paso importante a tomar en tiempo real en lugar de esperar. Entre más tiempo pase, menos se recordará el problema. ¿En qué punto perdiste la cuenta? ¿En la propuesta? ¿En el pitch? Reúne a tu equipo y determina cuál fue la mayor debilidad. Una vez identificada, hagan una lluvia de ideas sobre cómo pueden convertirla en una fortaleza y asegúrense de que nunca los vuelva a limitar. Si pueden obtener experiencia valiosa, desarrollar nuevas competencias y mejorar la química laboral, ¿fue verdaderamente negativo el haber perdido al cliente?

4. No sobrecorrijas / mantén a la familia unida

Iniciar otra vez con un equipo nuevo puede ser el camino fácil, pero eso sería reaccionar de manera exagerada. Muy frecuentemente los equipos son juzgados y criticados según resultados aislados. A menos que existan cuestiones serias de falta de química, mantén a tu equipo unido por bastante tiempo y fomenta el crecimiento y el desarrollo entre los miembros. Como es cierto en todo, únicamente la práctica mejorará el desempeño. Cada vez que tu equipo se enfrente con una situación estresante, tendrán una oportunidad de mejorar. Perseverar como unidad los hará más fuertes a largo plazo.

5. El coaching individual sirve de mucho

 No menosprecies la importancia de hablar de tú a tú con los miembros del equipo para dar consejos o felicitaciones. Mientras que es importante repasar la serie de cosas que llevaron al rechazo con todo el equipo, dar coaching de manera personal a cada uno de tus subordinados otorga una oportunidad única para aumentar la confianza, desarrollar la química y abordar inquietudes. Pequeños reconocimientos y consejos personales pueden servir de mucho para mejorar los esfuerzos futuros de los empleados. Mostrar que se cree en los miembros del equipo, sin importar su nivel de éxito, es una clave importante en el cultivo de una cultura sana.

No vas a ganar a todos los clientes. De hecho, perderás la mayoría de ellos. Como líder, es tu deber asegurar que los resultados no deseados no tengan un efecto negativo permanente. Si eres capaz de considerar los cinco puntos anteriores e incorporarlos a tu quehacer habitual, estarás en camino para asegurar que las adquisiciones fallidas de clientes sean vistas con el filtro correcto y para que sirvan como experiencia valiosa y motivación para mejorar en el futuro.

Logra una optima captación de clientes con la ayuda de Cursos De Ventas.

Herramientas para tener la habilidad de hablar con cualquier tipo de cliente

Herramientas-hablar-cualquier-tipo-cliente

Entonces, ¿qué es la capacitación de ventas?

Si te pareces a mí, al escuchar un nuevo término, tu primera parada es Google, Bing o Yahoo. Después de una búsqueda rápida, probablemente encuentres una definición parecida a esta: la capacitación de ventas es “un proceso continuo y estratégico que da a todos los empleados que atienden a los consumidores la habilidad de tener, de manera consistente y sistemática, una conversación valiosa con el conjunto correcto de clientes en cada paso del ciclo de resolución de problemas del cliente” (Forrester.com).

De acuerdo, pero ¿qué significa eso? Llevemos esto un paso más allá. La capacitación de ventas es que todos los empleados que interactúan con clientes tengan las herramientas y capacidad de llevar a cabo esa interacción de manera fácil, consistente y efectiva.

Para empoderar a tus empleados en este ámbito, existen tres áreas importantes a considerar: monitoreo y análisis, técnica/entrenamiento, tecnología y herramientas. Si puedes integrar un sistema que lleve a tus empleados a través de las tres fases de manera sobresaliente, estarás en buen camino para capacitar a un equipo exitoso.

Monitoreo y análisis

Antes de que puedas empezar a  hacer cambios en tu organización, debes contar con sistemas establecidos para registrar y medir aquello que piensas implementar. La información y las reacciones que ésta provoca mueven el mundo de las ventas, pero si no tienes cuidado, tu equipo se puede ver abrumado o inundado por la información que les des. Antes de divulgar información a los vendedores, asegúrate de que ésta les será de ayuda para alcanzar un mayor éxito y necesaria para sus puestos. El primer paso para lograr esto es acordar cuáles métricas estandarizadas se deben reportar. Aunque esto varía en cada empresa, la mayoría de los equipos de ventas usan categorías similares a estas:

Acciones desempeñadas (tiempo/esfuerzo del equipo)

  • Oportunidades abiertas
  • Oportunidades cerradas
  • Referencias/ganancia de clientes potenciales
  • La progresión del flujo de inversiones de fase a fase

Todos se relacionan directamente con el desempeño de tu equipo de ventas. Después de implementar un sistema de reporte que rastree estas categorías, es responsabilidad de la gerencia el utilizar esta información para mejorar el desempeño del equipo. Establece mínimos y metas para cada quien y “coachea” al equipo para que las logre.

Es en esta fase cuando se pueden identificar las principales tendencias y mejorar la práctica desde el punto de vista de la eficiencia. Por ejemplo, si el número de inversiones moviéndose de una fase a otra es distinto para los principales productores versus la de los productores promedio, entonces surge una oportunidad de  mejora.

Técnica/entrenamiento

Una vez que las métricas estándar hayan sido establecidas y entendidas, será posible ofrecer entrenamiento y técnicas adecuadas. Justo como el rastreo de la información debe ser consistente, así debe ser la experiencia del consumidor todo el tiempo. Para hacer esto, debes entrenar a todos tus empleados de la misma manera y darles las habilidades para desempeñarse lo mejor que puedan. Una buena forma de ver esto es pensando en la cadena de hoteles Four Seasons. Sin importa a cuál Four Seasons vayas (Nueva York, Hawaii, Bali o Ciudad de México), puedes estar seguro de que vas a disfrutar de una experiencia replicable y de primera. Los clientes dependen de esta constante cuando se quedan en uno de los hoteles, y deseas que tus clientes piensen de la misma manera sobre tu compañía. Saben en qué se están metiendo y esperan grandeza.

El primer paso para crear una atmósfera de esta clase es hacer una auditoría completa sobre lo que en el presente se le está enseñando al equipo de ventas. Una vez que la actual estrategia de entrenamiento ha sido revelada, puede ser reprogramada para hacer frente a las necesidades de tus clientes. Cuando uno no tiene una intención clara al diseñar cada paso de un programa de entrenamiento, es muy fácil crear pasos superfluos que no entregan nada de valor al empleado o al cliente.

Es importante evitar quedarse satisfecho una vez que se ha establecido un programa que esté produciendo los resultados deseados. Un buen ejercicio es reunir a varios empleados y pedirles su opinión acerca del programa. Así, nunca dejarás de mejorar tus procesos y continuarás siendo relevante de cara a las tendencias o cambios de tu industria.

Tecnología y herramientas

Aunque esto pueda parecer de sentido común, muchas veces se pasa por alto. Si un programa de monitoreo eficiente está funcionando y el equipo ha sido entrenado adecuadamente para interactuar con clientes dentro de los márgenes de una estrategia general, el único pendiente es ofrecer herramientas y habilidades. En el mundo actual, eso significa tecnología. 

Debido a la saturación de apps y herramientas digitales similares, a veces es poco claro cuál de ellas puede dar las mayores ventajas a tu equipo. Mientras que todas las compañías diferirán en este paso, hay una verdad que las agrupa a casi todas: las tecnologías que les des a tu equipo deben ser sinérgicas y trabajar de manera conjunta. Entre menos sistemas tenga tu equipo y menos sea el tiempo que deben invertirles, mayor será el tiempo que pueden dedicar a estar con los clientes o en actividades que generen dinero. Usar apps que trabajen y comparten información entre si facilitarán mucho las tareas de tu equipo. 

Al considerar tecnologías, siempre es importante identificar cuáles partes del proceso pueden ser automatizadas y completadas, así se despeja el tiempo que los vendedores pueden dedicar a los clientes. Algunos de los procesos que pueden ser automatizados en muchas industrias son: 
  • E-mail Sequencing (Follow-Up)
  • Auto marcador
  • Detonadores de contacto (mensajería instantánea en el sitio web y respuestas a dudas)
  • Guiones
  • Un portal de ventas al que se puedan subir casos de estudio y materiales de apoyo para cada fase del proceso de ventas.

La clave del éxito en el mundo actual es mantenerse relevante. Con cambios ocurriendo a una velocidad tan vertiginosa, mantener una estrategia consistente en todos los canales y ramas de la empresa es la mejor manera de lograrlo. La capacitación de ventas es alcanzable para cualquier equipo gracias al monitoreo efectivo, el entrenamiento repetitivo y las tecnologías dinámicas. 


Optimismo: clave del éxito

Optimismo-clave-del-éxito

¿No se logró cerrar una venta muy importante? ¿La línea de producción tuvo una falla masiva? ¿Algunos empleados valiosos decidieron aceptar un empleo en otra compañía? ¿Los empleados llegan a trabajar con caras tristes todos los lunes? No es raro que este tipo de cosas ocurran en cualquier tipo de negocio, pero éstas no deben condicionar el éxito de una organización. 

Crear un ambiente de trabajo sano y positivo al interior de una compañía o pequeño negocio es clave para que los empleados asuman una actitud optimista que les ayude a hacer frente a los problemas y fracasos que puedan aparecer a lo largo de una jornada laboral, pero también que los aliente a trabajar mejor y a innovar más. 

La construcción de un ambiente así puede empezar gracias a una persona que acude a trabajar todos los días con una actitud positiva. Esto es cierto porque el optimismo se contagia. El director de la empresa, además, puede fomentar que esta actitud se extienda por todo el lugar de trabajo si logra, como buen líder, comunicar que los empleados son valiosos y que no sólo trabajan para alcanzar metas numéricas, sino cosas más altas. 

Sí, las metas numéricas en ventas, producción y acercamiento a clientes son importantes, y crear un ambiente de optimismo en un lugar de trabajo no está peleado con ellas, al contrario. Cuando los empleados están contentos con su empleador, tienen más energía, hay un mayor compromiso con la empresa y hacen frente a los fracasos de manera positiva. 

No se puede esperar, sin embargo, que las cosas funcionen de manera perfecta en una organización que ha creado un ambiente optimista. En ocasiones, algunos empleados presentarán quejas sobre aquello que no marcha bien. Esto es bueno si se sabe manejar. En lugar de dejar a los empleados ser arrastrados por quejas sobre lo que va mal, la innovación puede ser alentada si se les pide que propongan cómo solucionar esos problemas. 

Sin embargo, el optimismo no se agota en la empresa. Los directivos también pueden interesarse en la vida personal de los empleados. No se trata de preguntarles qué hicieron el fin de semana o si les gusta el helado de chocolate, sino de animarlos a tener una vida balanceada. Cuando un empleado se siente estresado por su carga laboral o por el trato que recibe de sus jefes o compañeros, no puede haber una actitud de optimismo. 

Además de esto, para crear un ambiente positivo en la oficina es útil permitir que los empleados tomen pausas de café de manera más frecuente, que hagan distintas actividades juntos, que celebren cumpleaños y otras fiestas. A la larga, la productividad aumentará, la empresa prosperará y la innovación empujará a toda la organización hacia adelante. 

Refuerza tu equipo para dirigirlos en la dirección correcta con la ayuda de Cursos de Ventas.

La importancia del aprendizaje continuo

La-importancia-del-aprendizaje-continuo

Para lograr que un negocio alcance su máximo potencial en atención al cliente,  ventas y producción, los directivos de una empresa pueden tener por seguro que es esencial construir y desarrollar el mejor equipo posible. Esto se logra cuando se pone énfasis y especial cuidado en el aprendizaje continuo de todos los miembros del equipo, incluidos los dueños y directivos. 

Cuando el aprendizaje no cesa, la compañía tiene una gran ventaja sobre el resto de la competencia porque siempre está al tanto de las necesidades del negocio y pone los recursos necesarios para hacerles frente. En resumen, se monitorea de manera constante a la organización y se repara, innova o cambia. El ciclo se repite una y otra vez; la tarea nunca está terminada. 

Las organizaciones que invierten recursos en la capacitación y desarrollo de sus empleados alcanzan altos niveles de desempeño y se mantienen como líderes en sus industrias precisamente porque el aprendizaje continuo es una forma de innovación. Sin embargo, el enfoque que se le debe dar al entrenamiento de la fuerza laboral tiene que ser consistente. 

En ocasiones, la capacitación del capital humano de una empresa puede ser vista como un gasto inútil, superfluo, sobre todo si los recién adquiridos conocimientos no entregan resultados rápidos y tangibles. En realidad, si la capacitación no está bien pensada y si no se hace de manera inteligente y sistemática, los recursos (tiempo y dinero) invertidos en ella habrán sido desperdiciados. 
Es necesario ver al aprendizaje continuo como una herramienta que dará frutos en el futuro, no como algo que solucionará de manera inmediata los problemas presentes de una empresa. La capacitación ofrece muchos beneficios para la organización, aunque muchas veces éstos no pueden ser medidos o contabilizados de manera inmediata, sino a futuro. 

Cuando la capacitación da a los empleados las herramientas necesarias para desempeñar mejor su trabajo, a la larga la productividad de la empresa crecerá. El aprendizaje continuo, bien enfocado y ejecutado, es un ganar-ganar. Tener cierta cantidad de dinero presupuestada para la capacitación de los empleados, por tanto, deja de ser un gasto superfluo y se convierte en una inversión muy provechosa para la empresa. 

La mejora de los resultados laborales resulta especialmente clara cuando se logra crear una cultura de aprendizaje al interior de la compañía. Si un empleado sabe que el aprendizaje y el crecimiento son cosas que se valoran en su lugar de trabajo, se comprometerá a dar mejores resultados. Así, la empresa contará con un capital humano listo para innovar.

Logre la cultura del aprendizaje para mejorar su empresa con ayuda de Cursos de Ventas.

viernes, 28 de abril de 2017

Técnicas de motivación para un equipo perdido

Capacitación para Gerentes


2017 iba a ser diferente. Mi equipo de ventas y yo teníamos grandes expectativas y metas retadoras, pero sabíamos que las conseguiríamos. El año comenzó bien y vimos resultados positivos desde el principio. Luego, perdimos un cliente, tuvimos un problema con nuestra red y, para cuando comenzó la primavera, estábamos fuera de ritmo. ¿Esto te resulta familiar?

Desafortunadamente, establecer metas es solo el principio; la parte más complicada de conseguir el éxito es cumplir con tus compromisos. Y en ti, como gerente de ventas, cae el peso de corregir este asunto antes de que se salga de control. Si estás enfrentando un escenario similar al mío, o si quieres evitar un punto bajo, he identificado cinco maneras clave para motivar y revitalizar tu equipo de venta. Usa estás tácticas para reacomodar a tu departamento y asegurar tu recompensa por el mejor año de la vida. 

1. Identifica qué motiva a tu equipo
Los individuos bajo tus órdenes forman un grupo diverso y cada persona tiene sus factores propios de motivación. Las ganancias económicas pueden motivar a un miembro del equipo, mientras que para otros puede ser el desarrollo profesional, los elogios o la oportunidad de tomarse un tiempo libre. Descubrir qué motiva a cada miembro de tu unidad permitirá que crees retribuciones específicas para cada uno de ellos. 

Pedro, que ama los deportes, será más feliz con boletos para la final del torneo de futbol que con una recompensa equivalente de dinero. Maru, que adora los avances tecnológicos, estará deleitada con una iPad. Tu ejecutiva de ventas, Gaby, sentirá éxtasis si la elogias frente a todo el equipo, en lugar de simplemente enviarle por correo un cheque por buen desempeño. Tomarte el tiempo para examinar la constitución de tu equipo y descubrir cuáles son los deseos de cada miembro optimizará tu efectividad como motivador y aumentará el ánimo de tu unidad.

2. Ten expectativas consistentes  y una visión clara
Tú sabes cuáles son las expectativas que has establecido para el equipo, pero, ¿ellos también las conocen? Más importante aún, ¿ellos saben cuáles metas te has auto impuesto? 
Dar una visión consistente es esencial para la colaboración y para mantener un nivel de excelencia, incluso en periodos malos. Un buen ejercicio es que tu equipo haga una lluvia de ideas sobre una visión para el equipo, y que, juntos, identifiquen cuál es. Puede ser que parezca excesivo, pero cada vez que estén todos reunidos, léanla como equipo y recuerden por qué hacen lo que hacen. 

3.Ten fe en tu equipo
Como el líder y, por tanto, como el individuo con mayor responsabilidad del éxito del equipo, a veces es tentador asumir muchas cosas, o tomar tareas que no tienes asignadas. Aunque inicialmente esto puede parecer la mejor solución porque el trabajo se termina de tal forma que cumple tus condiciones y alivia la carga de estrés de los miembros de tu departamento, a la larga estás dañando severamente la dinámica del equipo y limitando el impacto que otros pueden tener. 

Operar dentro de los papeles asignados al interior de tu equipo puede tener efectos duraderos en la productividad. Dar más responsabilidad a tus subordinados ayuda a construir habilidades para la toma de decisiones, mejorar la eficiencia y da empoderamiento. 

Mantener tus manos fuera del asunto y permitir a tu equipo resolver retos muestra tu nivel de confianza y crea una compenetración. En lugar de hacerte cargo cuando tu equipo se estanca, facilita la discusión y permite que la unidad tome decisiones de manera conjunta. De esta manera das una oportunidad para que los miembros de tu equipo brillen y muestren sus talentos. El aumento en la confianza y seguridad en sí mismos, recibida de la resolución de problemas, está ligada directamente con la motivación y el ímpetu. 

4. Posiciona a tu equipo para que tenga éxito
Ocasionalmente tu equipo se encontrará con un problema que no podrá solucionar por sí solo. Cuando eso ocurre, es hora de que pruebes lo que vales. Quizá tu equipo no cuenta con todo el entrenamiento, recursos y tecnología que necesitan para lograr sus objetivos. Si este es el caso, ponte en el teléfono con el corporativo, con tu superior, o con cualquier persona en posición para autorizar más, y haz que las cosas ocurran. Como líder, debes ver tu papel como el de un facilitador del éxito que contantemente lucha para poner a los miembros de su equipo en la mejor posición para prosperar.

Si has establecido metas individuales con base en ventas logradas, citas establecidas u otras métricas, asegúrate de tener implementada una herramienta de ventas o un sistema CRM que rastree el progreso hacia esos objetivos. Si deseas más resultados en llamadas, no señales el teléfono mientras le dices a tu equipo que se ponga “a darle”. Invierte en una clase de entrenamiento o programa que le dé a tu unidad las habilidades que necesitan para ganar clientes. Al ofrecer un adecuado entrenamiento, apoyo y tecnología, mantienes motivado a tu equipo y aseguras que no hay distractores o cosas que puedan disuadirlo de tener éxito. 

5. Evalúa el éxito de manera continua 
No esperes hasta el final del año, o, incluso, al final del trimestre, para hablar con tu equipo sobre su nivel de logros. Si un miembro del equipo se está quedando atrás, enfrenta el problema de manera temprana y asegúrate de que no vuelva a pasar; si tu equipo está prosperando, admite que aprecias sus esfuerzos y el impacto que tienen. Reconocer el éxito y señalar errores ayuda a reforzar los buenos hábitos y a desalentar un pobre desempeño. Este nivel de atención extra no es difícil de administrar y puede ser de gran ayuda para optimizar los niveles de felicidad y motivación de tus subordinados. 

Ser capaz de auto examinarte y de diagnosticar a tu equipo es una habilidad en sí misma, pero también es un ejercicio útil si tu equipo necesita un ajuste. Repasa esta lista y ve dónde están sus mayores carencias. Si eres capaz de identificar las motivaciones de tu equipo y has compartido una visión clara con ellos, entonces continúa con el cultivo de la confianza. Cuando sientas que hay una cultura de respeto entre tu equipo y tú, asegúrate de que tengan los recursos y herramientas necesarios para el éxito. Finalmente, ya que la dinámica esté establecida, no olvides revisar tus metas de manera regular. Asegúrate de estar haciendo un seguimiento adecuado y da una retroalimentación correcta y relevante. Es necesario acostumbrarse a estas técnicas, pero una vez que se comienzan a aplicar, puedes elevar el nivel de motivación y desempeño del equipo rápidamente. Pronto estarás caminado otra vez hacia el mejor año.


Información sobre Cursos para Vendedores aquí

La verdad acerca del liderazgo de servicio

Capacitación para Gerentes


Si buscaras en Google “liderazgo de servicio”, te encontrarías con una lista que incluiría todas las siguientes características: escucha, empatía, sanación, sensibilización, persuasión, conceptualización, visión a futuro, construcción de comunidades y cuidado. Mientras cada uno de estos componentes es valioso, el gran número de ellos forma una ideología bastante directa. Para el propósito de nuestra discusión de hoy, vamos a explicarla un poco más. 

El liderazgo de servicio aborda los beneficios de operar como un miembro del equipo en lugar de como conductor. Todos los rasgos listados en el primer párrafo se prestan a esta manera de pensar y cada uno puede acomodarse en uno de tres recipientes: 

1. Recibir
2. Dar
3. Crecer

Recibir
Cuando la mayoría de las personas piensa en un líder, usualmente ve a alguien con la habilidad para dirigir, gestionar y asignar tareas a sus subordinados con una autoridad incuestionable. Si este fue tu primer pensamiento, rétate a ir más lejos. Los motivadores más exitosos no son aquellos que lideran con un puño de hierro, que exigen que sus órdenes sean cumplidas o que esperan la perfección. En lugar de esto, los líderes más eficientes encuentran una forma para conectarse con su equipo y ganarse su lealtad y laboriosidad. Una buena porción de esto viene de la capacidad de absorber la retroalimentación y manejar quejas o problemas, es decir, recibiendo. Antes de que un líder pueda asignar tareas a un equipo, debe inspirar a su equipo para luchar por una meta en común. 

El liderazgo de servicio anima a escuchar y a permanecer alerta. Participar en estas actividades pasivas aumenta la credibilidad y ayuda a los directores a crecer en carisma. Incorporar estas prácticas no otorgará una recompensa de manera inmediata, pero los eventuales beneficios bien valdrán la gratificación posterior. 

Una vez que el líder entienda cómo recibir de manera suficiente lo que necesita de su equipo, puede empezar a dar. 

Dar
 “Dar” no significa gritar órdenes o dar instrucciones. Dar significa alinearte de manera efectiva con tu equipo y fomentar una relación armoniosa. Esto se refuerza al verdaderamente dedicar tu tiempo y esfuerzo al equipo. Si el jefe de un departamento está dispuesto a sentir empatía y cuidar, el equipo podrá funcionar en niveles más altos. 

La persuasión está dentro del paraguas del dar, pero no debe ser vista como una negociación o, incluso, como una oportunidad para convencer a tu equipo de algo. La persuasión debe concebirse como otra oportunidad de unión entre todos para que puedan caminar hacia la consecución de una meta compartida. Como un líder, tu deber primordial no es el de forzar a tu equipo hacia una directriz, sino el de crear una comunidad de miembros que deseen, según su propio acuerdo, alcanzar el éxito. 

Crecer
Construir y mejorar un equipo es equiparable al desarrollo de cualquier otra cosa. Se puede comenzar a crecer solo cuando una base sólida de partes que trabajan en sinergia está en su lugar. En lo que respecta al liderazgo, una vez que un marco saludable de dar y recibir ha sido establecido, se puede comenzar a progresar. Este progreso puede ser optimizado a través de la conceptualización, la visión a futuro y la construcción de una comunidad.

Un líder debe ser una brújula para sus seguidores, dando visiones globales de éxito. Conceptualizar cómo lograr las metas y ser capaz de evitar los obstáculos antes de que echen raíces son dos de las tareas de más impacto para un líder. Mientras estas acciones ofrecen un pequeño beneficio a corto plazo, pagan inmensos dividendos a futuro. Operar con una inversión tan clara y con devoción al equipo contribuye en la construcción de un sentido compartido de logro y fortalece los lazos entre líder y subordinado.

El liderazgo de servicio no es único o innovador. Combina técnicas de diversas ideologías que han existido aisladas y las trenza en una sola. En su forma más simple, es una estrategia para aprovechar al máximo a los empleados; en su forma más compleja es una fuerza unificadora que enriquece las relaciones y fortalece a los equipo. Al liderar el camino como parte del equipo en lugar de estar al timón, el liderazgo de servicio puede ayudarte a recibir más, dar mejor y crecer más fuerte.


Coaching para Gerentes conoce los beneficios de la capacitación

¿Tienes una brújula de líder?

Capacitacion-Para-Gerentes


¿Tienes por escrito una Filosofía de Liderazgo que es bien conocida por todas las personas que trabajan en tu compañía? Es bueno para todos cuando la persona al mando sabe exactamente qué espera de sí mismo. Crear tu propia Brújula de Líder es una tarea fácil que acarreará enormes beneficios.
Aquí un primer paso: piensa en una serie de guías sobre cómo pretendes conducirte como líder.
Cuando me estaba preparando para asumir el control de un submarino, se me ocurrieron siete directrices para conducirme, y las leí todos los días mientras fui el CEO. Por supuesto que tú también tienes unas buenas ideas que funcionan para ti, pero si estás teniendo problemas para comenzar, aquí hay algunas, con un cierto sabor de la Marina, para que te pongas en marcha.

1. Sé accesible y domínate
Si no te puedes controlar, ¿cómo van a creer los miembros de la tripulación que puedes controlar la nave durante bajas y emergencias? Si no eres accesible, van a dejar de darte malas noticias… ¡y eso es una muy mala noticia para ti!

2. Sé consistente
Las personas prefieren trabajar con un tipo que es un imbécil todos los días, que con un tipo que es algo distinto cada día. 

3. Sé justo y equitativo
No hay una vara de medición para la ambigua idea de ser justo. Sólo pregúntate al final de cada día: “¿hice todo lo que pude para ser justo y equitativo con mi tripulación?”. 

4. Pon el ejemplo
El CEO establece la norma. Es completamente extraño que alguien por debajo de ti ponga una norma más alta que aquella que te ven implementando. No esperes que tu tripulación tenga uniformes más limpios, mejores cortes de pelo o que salude con mayor compostura que tú. Si caminas por donde hay una pequeña fuga de aceite en el cuarto de los motores y no le dices nada al jefe de maquinaria, entonces la nueva norma es que las pequeñas fugas de aceite están bien. Estás siendo vigilado de manera constante y continuamente estás estableciendo la norma… te des cuenta o no. 

5. Continuamente ofrece energía y entusiasmo para cualquier cosa que se vaya a hacer
Sé la persona más emocionada en la nave para realizar las tareas más arduas e indeseables. No importa cuánto desees no hacer algo (otro simulacro, revisar los mapas de navegación, limpieza…), hazlo con entusiasmo. Como en la regla número 4, nadie va a tener más entusiasmo que el jefe por hacer algo. 

6. Sé tú mismo… pero siempre sé el comandante
Tus hombres nunca van a olvidar la imagen del jefe tomándose unos tragos en el bar con la tripulación. Y una vez que hagas eso, has entregado, ante sus ojos, tu puesto como líder. No trates de ser alguien más y no intentes ser popular con la tripulación. Ellos quieren que seas su líder más de lo que desean que seas su amigo. 

7. ¡Haz que la tripulación esté orgullosa de que eres su comandante! 
Cuando camino por el muelle en la mañana, no quiero que los chicos piensen “deseo que ese tipo se vaya con otra nave”. Quiero que piensen en otra cosa: “ese es mi capitán, y lo seguiría a cualquier parte”.



Conoce más sobre la Capacitación para Gerentes